viernes, 10 de octubre de 2014

Yokozawa Takafumi no baai. Vol.5 Capítulo 10 parte 1

Publicado por Haruna Stone en 21:44
Tipo de texto: Retraducción de novela
Clasificación: +18
Título: Yokozawa Takafumi no baai Volumen 5
Serie: Sekai-ichi Hatsukoi
Autor: Fujisaki Miyako
Ilustraciones: Nakamura Shungiku
Retraducción: Haruna







Capítulo 10







            -Joder, está empezando a llover eh…

            En el camino de vuelta a su oficina tras el descanso para comer, había empezado a caer algo de lluvia en pequeñas gotas, como si fueran la advertencia de que un tifón estaba a punto de llegar a la región. Por lo visto se trataría de una gran tormenta, y todos los canales de noticias estaban dando avisos a sus telespectadores, con el encargado del tiempo anunciando de que la tormenta alcanzaría su punto álgido tarde por la noche.

            Esto, unido a las fuertes ráfagas que había estado enfrentando desde la mañana, le hizo sentir claramente que una tormenta se estaba acercando. Yokozawa estaba empezando a arrepentirse por haber salido sin un paraguas aquel día, pero probablemente tampoco habría servido de mucha ayuda con aquel viento de todas formas.

            Corriendo un poco justo cuando estaba acercándose a la oficina, esperando así poder librarse de la lluvia, estuvo a punto de chocarse contra alguien que estaba saliendo del edificio justo en el mismo momento.- Oh, lo siento mucho, por favor discúl… ah…

            -¿Yokozawa?- Su infortunada víctima, parada junto a las abiertas puertas automáticas, era Kirishima, quien había evitado la colisión al deslizarse suavemente fuera de su camino antes de que se chocaran. –Oye, ¿no te he enseñado que no se corre por los pasillos?

            -Esto no es un pasillo, y… ¿A dónde ibas?

            -Es mi descanso para comer. Pensé en comprar algo antes de que empeorara el tiempo.

            -Pues ya ha empeorado.- Recordó, rompiendo así la burbuja de Kirishima. La razón por la que había echado a correr había sido por la lluvia.

            -¿En serio? Joder, y yo sin paraguas….- El cristal de las puertas automáticas estaba empezando a cubrirse de gotas que habían sido arrastradas por el viento, dejando un dibujo irregular. La tormenta no había empezado realmente, pero en una hora o así, realmente comenzaría a caer una tromba.

            -Hay demasiado viento para un paraguas de todas formas. Deberías ser capaz de ir sin problemas si lo haces ahora.- Probablemente sería mejor tomarse el descanso ya que empezar a caminar y ser zarandeado por el viento.

            -Nah, me da pereza salir fuera ahora…

            -¿Eh? ¿Entonces qué harás con la comida?

            -Estoy lleno solo con ver tu adorable cara.

            -Sí, sí, ya basta de hablar dormido, vete.- No había razón para que se pusiera a soltar esas tonterías justamente allí de entre todos los lugares. Simplemente parecía no ser capaz de mantener la boca cerrada. –Joder, qué voy a hacer ahora… no quiero mojarme…- Susurró Kirishima de brazos cruzados, y Yokozawa pensó que sería mejor que simplemente se fuera ahora en vez de estar gastando tiempo pensando en ir.

            -Si tanto te molesta mojarte, entonces toma un taxi.

            -Incluso si lo intentara no es como si fuera a aparecer uno ahora con este aire y este tiem-ooh, ¡hay uno!

            Yokozawa se giró para seguir la mirada de Kirishima, solo para ver que un taxi acababa de pararse en frente de la entrada casi con aire misterioso. El pasajero pagó su recibo y salió del taxi. Entonces se dirigió hacia ellos.

            Yokozawa abrió su boca para preguntar a Kirishima si no debería ir a coger el taxi ahora vacío, pero Kirishima había llevado su atención al hombre que acababa de atravesar las puertas automáticas. -¿¡Yasuda!?  

            -… ¿Hm?

            -Joder, ¡pareciera que han pasado años! ¿Cuántos meses han pasado desde la última vez que nos vimos?

            -Oye, Kirishima. ¿Supongo que han sido tres, cuatro meses? ¿Qué haces por aquí?- Contestó el hombre, con una expresión relativamente tranquila a lo largo del intercambio. Parecía ser amigo de Kirishima, y la credencial de empleado que llevaba en su mano sugería que era un trabajador de Marukawa Shoten, pero Yokozawa no lo había visto nunca.

            -Podría preguntarte lo mismo. Supongo que no hay forma de tenerte metido en la oficina.

            -Oye, no es como si quisiera estar aquí, pero el mismísimo presidente me llamó y me dijo que si no me dejaba ver de vez en cuando iba a tener problemas.

            -Así que por fin te regañaron, ¿no? Pero aun así, no creo que tuvierans que venir un día de tifón, ¿cierto?

            -Es simplemente mi mala suerte que justo cuando dije que estaría aquí tenía que ser hoy. He estado fuera de juego últimamente…- Dijo el hombre llamado Yasuda con arrepentimiento mientras que sus hombros caían. Aun así Yokozawa se encontró  cautivado más que por su gesto claramente afectado, por el increíble atractivo del hombre al hablar.

            Su brillante pelo negro estaba tan perfectamente arreglado que parecía artificial, y las gafas sin montura sujetas sobre su fina nariz, lejos de ocultar sus bellos rasgos, en realidad los acentuaba. Parecía ser de la altura de Yokozawa, pero daba una impresión completamente opuesta a la intimidante que presentaba él.  De hecho, parecía tener un aura sobre él que lo asemejaba más a Kirishima.

            Si un hombre tan atractivo iba a pasearse por la oficina, no había duda de que se convertiría instantáneamente en el centro de los cuchicheos de las mujeres del edificio. Y aun así Yokozawa no tenía ningún recuerdo de haberlo visto antes.

            -Bueno, acabaremos con nuestro trabajo del anime pronto, lo que significa que el próximo proyecto empezará pronto. Así que pensaba ver el presupuesto ya que estaba por aquí.
            -¿Próximo proyecto? ¿Cuándo conseguiste luz verde para él?

            -Cuándo fue… Hace bastante… ¡De verdad que lo he olvidado! Oh, cierto, el primer volumen saldrá pronto.
            -¡Ya era hora! ¿Cómo se ve?- Parecía que habían pasado de una discusión sobre el estado actual de los trabajos a temas más generales. Yokozawa no veía un fin cercano en la conversación, el ambiente entre ellos dos claramente parecía el de dos viejos amigos.

           - Oye, ¿con quién te crees que estás hablando? Yo soy quien lo hizo, ¡así que por supuesto que es perfecto! Oh, pero… ¿a quién tenemos aquí? ¿Alguno de tus lacayos?

            Yokozawa había estado allí parado con la boca abierta estúpidamente mientras ellos hablaban, sin tener oportunidad de decir una sola palabra aun si hubiera querido, y se sonrojó cuando la conversación repentinamente se dirigió a él. –Oh, no, no soy un subordinado…

            Siempre entraba en pánico cuando le pedían que describiera su relación con Kirishima. En el trabajo, Kirishima técnicamente era un superior, pero dado que estaban en distintas divisiones, él no era realmente el jefe de Yokozawa. Si la persona que hubiera preguntado no hubiera estado envuelta en el trabajo, podría haber explicado su relación como una amistosa entre senpai-kouhai, pero incluso eso no acababa de ser del todo cierto.

            -Oh, cierto, ustedes dos no se conocen aún, ¿no? Este es Yokozawa de Ventas, se le conoce como “el oso salvaje”, así que seguramente habrás oído hablar de él.

            Yokozawa no estaba de acuerdo en ser presentado así a alguien que nunca había visto antes, especialmente cuando había estado trabajando en acabar con su actitud brusca y fuerte.

            -Ah, sí, he oído algo de ti. Todo el mundo dice que tienes unos instintos excepcionales para las ventas. Así que ese eras tú, ¿eh? Yo soy Yasuda, hago anime.- Se presentó con una sonrisa, con las comisuras de sus labios elevándose, y cuando ofreció su tarjeta de contacto a Yokozawa, él la tomó por pura costumbre, y fue entonces cuando sus ojos se abrieron de sobremanera al leer el nombre en la tarjeta.

            Yasuda Gou, el increíble y más codiciado productor de anime de toda la compañía. Yokozawa conocía más que de sobra tanto su nombre como su trabajo, pero aquella era la primera vez que hablaba con él. Parecía más un fantasma que un ser humano debido a su habitual enclaustramiento por proyectos y al hecho de que rara vez se dejaba ver por la oficina. Odiaba estar rodeado de gente, y dado que raramente se presentaba en eventos oficiales, Yokozawa nunca había visto siquiera una fotografía del hombre.

            -Seguro que has oído hablar de este tipo, ¿verdad? Él es el productor de Za Kan. Nos unimos casi a la vez, pero él rara vez viene a la oficina. Sabes, eres como una especie de leyenda urbana por aquí.

            -¡Qué grosero! Me dejo los huesos por el bien de esta compañía, te lo haré saber.- Si era de la edad de Kirishima, aquello quería decir que debía estar en sus treinta, pero aunque la empresa estaba llena de gente que no aparentaba su edad, Yasuda especialmente parecía más joven de lo que Yokozawa había estimado.

            Con su apariencia, él fácilmente podría pasar por alguien cerca de los veinte, pero llevaba un aura sobre sí mismo que ninguno de los nuevos empleados podría haber tenido nunca. Quizá aquello era a lo que se refería la gente cuando describían a alguien como “carismático”.

            Aun así el comentario de Kirishima sobre Yasuda siendo algo así como una leyenda urbana no había sido una exageración. Todas las cosas que Yokozawa había oído sobre Yasuda habían sido tan inverosímiles que le había costado creérselas.

            -Sí, pero  tu “por el bien de la compañía” se traduce como “por tu propio bien”, ¿cierto? ¡Te niegas a tomar proyectos que no te parecen interesantes!

            -Oye, la compañía aun así consigue acabar sacando beneficios al final, ¡así que no pasa nada! Y no es que solo tome proyectos que me parecen interesantes, solo tomo aquellos que creo que pueden funcionar.

            -Veo que sigues desprendiendo la misma confianza de siempre. Aunque supongo que eso es lo que te hace ser .

            -Eres la última persona de la quiero escuchar eso.- Reían mientras se metían el uno con el otro, sabiendo perfectamente cuales eran las virtudes del otro, y aunque Yokozawa no podría decir que estaba siendo dejado de lado, sí que se sentía un poco fuera de lugar.

            -Eso me recuerda… ¿Es verdad que va a aparecer un nuevo personaje en Za Kan? ¡Tienes que decirme esas cosas por adelantado! Todavía tenemos que hacer el anime después de que salga la película, y ahora tengo que volver a pensar cómo encaminar las cosas.

            -Joder no, no habrá nuevos personajes. ¿Quién te dijo eso?

            -El presidente de la compañía.

            -Creo que en una reunión una vez dije que existía la posibilidad de que surgieran nuevos personajes en el futuro, ¿pero cuándo demonios se convirtió en algo seguro?- Probablemente simplemente había dejado correr a su imaginación cuando Kirishima habló sobre los posibles eventos futuros. Isaka, el presidente de Marukawa, era del tipo creativo y audaz, y Yokozawa realmente lo admiraba, pero su manera de llevar las cosas de forma poco ortodoxa era uno de sus pocos defectos. Aquellos que estaban a su alrededor a menudo quedaban atrapados en sus descabellados planes, y la feria que incluía a toda la compañía que estaban preparando en ese momento había sido totalmente idea de Isaka.

            Las cosas iban bastante bien, de hecho ellos ya solo podían hacer poco más que rezar por que no salieran más obstáculos en el camino. Cuanta más gente hubiera involucrada en el proyecto, más posibilidades había de que alguno acabara fastidiándola en alguna parte. Incluso algo tan simple como una llamada perdida podía llevar a un verdadero contratiempo, así que Yokozawa no podía descansar ni un momento dado que él era quien estaba al cargo de todo.

            La división de literatura, la cual había sido la parte más difícil de convencer en el proyecto parecía que finalmente estaba cediendo, así que lo mejor sería ceñirse al plan con el que había empezado, pero si Yokozawa no se hubiera encargado de mantener a todos a raya, nunca habrían sido capaces de sacar eso adelante. Rememorando en su cabeza los problemas de los que todavía tenía que ocuparse, sintió una punzada de dolor formándose en la boca de su estómago.

            -… bien, ¿Yokozawa?

            -¿…Eh? Oh, lo siento… No estaba escuchando.- Sus pensamientos se dispersaron al ser metido de repente en la conversación.

            Kirishima empezó a repetir su pregunta antes de que sus cejas se juntaran. –Oye, que si estás bien. ¿Qué has comido?

            Ante la preocupada mirada dirigida exactamente a él, Yokozawa se dio cuenta de que había estado masajeándose el abdomen. –Es solo un pequeño dolor de estómago.- Lo que no era del todo mentira, aunque la real razón de su dolor no había sido la comida. Había sido capaz de devorar casi de todo en sus años de juventud sin experimentar ningún tipo de consecuencia, pero parecía que no era rival para el estrés.

            -Pensaba que el Oso Salvaje estaba extrañamente tranquilo hoy… pero parece que tan solo es un pequeño dolor de estómago.

            -Como ya he dicho, no soy eso.

            -Bueno, mientras que simplemente no estés siendo tímido. Lo que me recuerda… ¿Por qué Kirishima y usted son tan cercanos?

            -¿Eh?- La pregunta llegó totalmente sacada de contexto, y Yokozawa parpadeó estúpidamente. ¿Qué le había llevado a preguntar eso?

            -Ah, déjame que me explique, simplemente me preguntaba qué los hizo acercaros. Están en diferentes divisiones, y también hay una diferencia de edad… y aun así parecen bastante amigos.

            Yokozawa sintió un escalofrío recorrerle la espalda ante la inocente pregunta. Era cierto que, en un principio, la gente había encontrado extraño que pasaran el tiempo juntos, pero la mayoría parecía haberse acostumbrado a ello últimamente, y nadie parecía encontrarlo raro actualmente.

            -Oh, bueno… Quiero decir, yo estoy al cargo de las ventas de manga, así que…- Y aquello era, en realidad, el único punto de conexión entre él y Kirishima antes. Ellos solo habían coincidido en reuniones y sesiones informativas, de hecho nunca habían ido a beber ni nada por el estilo.

            Quizá su incomodidad se había reflejado en su rostro, porque Yasuda intentó ir más allá. –Y… ¿eso es todo?

            -¿Qué… qué intenta decir? No hay realmente una razón en particular…

            -¿En serio?

            -¡De veras me gustaría saber por qué es tan persistente en preguntar!

            -Porque soy curioso.

            -Me temo que no le sigo.- Yokozawa sintió ponérsele los pelos de punta ante los malos modales de Yasuda, y a pesar de saber que necesitaba hacer algo con eso de que su temperamento se descontrolara tan fácilmente, aquel no sería el día en que empezara a controlarlo.

            -Bueno, me refiero a que… ambos son pareja, ¿no?

            -¿¡…!?- Rápidamente le subieron los colores ante el comentario de Yasuda. No había sido una pregunta, sino más bien una confirmación de algo que parecía estar ya bastante claro.

            La mente de Yokozawa se quedó en blanco ante su brusquedad, y Kirishima confirmó tranquilamente: -Oh, así que te diste cuenta, ¿eh?

            -¡Lo sabía! Parece que todavía se me da bien esto. Oh, lo siento, tengo que irme corriendo. Si llego tarde hoy, seguro que me darán la patada.

            -Bueno, entra ahí y consigue que no sean demasiado puntillosos contigo.

            -Déjamelo a mí, ¡estoy acostumbrado!- Y con una gesto de su mano, Yasuda se dirigió al ascensor.

            -Oh sí, Yasuda, vayamos a beber un día de estos. Tendré algo de tiempo después de que mandemos a la imprenta el volumen I.

            -Por supuesto, me encantaría.

            Viendo inexpresivamente cómo Yasuda se iba, Yokozawa hizo un esfuerzo por organizar sus pensamientos antes de entrar en pánico. Parecía ser el único que se tomaba aquello en serio. –Oye, ¿¡en qué demonios estabas pensando al admitirlo!?- Aun cuando parecía que Yasuda se había dado cuenta de su relación de forma inevitable, Yokozawa no podía entender por qué demonios Kirishima lo había confesado de forma tan casual.

            -Nah, no pasa nada. No te preocupes. No es del tipo de persona que rumoriaría sobre ello. Puedes confiar en él.

            Pero si aquel hombre era alguien digno de confianza o no, no era el problema allí. –Eso no es lo que…

            -Ah, parece que la lluvia está parando un poco. Voy a ver si puedo comprar algo de comer. ¡Buena suerte con tu trabajo!

            -Oye… ¡Espera!- Pero la mano que estiró para alcanzarlo no agarró nada, quedándose tristemente en el aire. Kirishima salió por la puerta principale, dejando a Yokozawa allí solo de pie en la entrada.

          





  Continuará…



4 comentarios:

  1. me hubiera gustado ver un dibujo de yasuda o-o... me diento como yokozawa.. intrigada de qe un desconocido sepa de ellos jajaja parece buen tipo por lo menos hehehe

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  2. Que guay kishima puede quedar con su "amigo" pero yokozawa no puede hacer amigos o algo así, solo sale por trabajo xDDD veo algo gracioso jijiji bueno, ME ENCANTA ESTA PAREJA SFAGSGSFAGA

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  3. Me cabrea que yokozawa se trabe tanto en sus acciones y que parezca un idiota y que kirishima sea taaan relajadoo....

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  4. Me hubiese gustado ver una imagen de la apariencia de Yasuda, y su encuentro con Kirishima y Yokozawa xD
    Me parece bien que Yokozawa sea serio, pero creo que por momentos se preocupa en exceso y eso va a terminar dándole úlceras en el estómago jajaja estaría bien que confiara un poco mas en el juicio de su pareja.

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