viernes, 10 de octubre de 2014

Yokozawa Takafumi no baai. Vol.5 Capítulo 9 parte 8

Publicado por Haruna Stone en 21:04
Tipo de texto: Retraducción de novela
Clasificación: +18
Título: Yokozawa Takafumi no baai Volumen 5
Serie: Sekai-ichi Hatsukoi
Autor: Fujisaki Miyako
Ilustraciones: Nakamura Shungiku
Retraducción: Haruna




Continuación del capítulo 9






Yokozawa, al llegar a Ikebukuro por su reunión con Libros Marimo, se vio prácticamente empujado hacia las puertas de entrada por una oleada de gente. El sitio siempre estaba a rebosar cuando iba, y en cuento se detuvo en la puerta este, se dejó llevar por la multitud, consiguiendo llegar un poco después a un edificio bastante grande para ser una librería.

           Cada planta estaba dividida por los diferentes géneros, estando la planta de manga localizada en el sótano. La mayoría de las visitas de Yokozawa al edificio se trataban de negocios, pero dado que los empleados eran realmente unos expertos, valoraba aquella tienda también como lector.

            Se fijó desde la distancia que había algunos libros nuevos de otras compañías ya a la venta y sintió cómo su espíritu se animaba; revisar los nuevos lanzamientos cuando se marchaba era uno de sus placeres secretos. Pero justo ahora, tenía negocios que atender. Armándose de valor, cruzó el umbral hacia el interior.

            -¡Yokozawa-san!

            -¿…?- ¿Alguien acababa de llamarlo? Se paró al momento, miró alrededor, pero fue incapaz de reconocer a ninguno de los dependientes. Quizá había oído mal, o simplemente se lo había imaginado.

            -¡Por aquí!- Al darse cuenta de que lo llamaban por detrás, se giró, y allí encontró a Iokawa con una amable sonrisa mirándolo.

            -Iokawa-san…- La expresión amarga que adoptó se debía a que él era la última persona en el mundo con la que quería encontrarse en ese momento. Desde aquel día en el ascensor había estado evitando todo contacto con él. Había pensado arreglar todo aquello una vez que tuviera las cosas claras, pero sin darse cuenta ya había pasado una semana entera, y el fin de semana ya estaba a la vuelta de la esquina. Aunque hacer algo de tiempo después del trabajo habría sido la mejor forma de enfrentar esa situación, le había tocado hacer horas extras durante toda la semana.

            De hecho, rara vez habría podido tener la oportunidad de ver a Iokawa sin que Kirishima se involucrara. Después de todo, eran pocas las posibilidades de que se encontraran si Yokozawa no iba por casa de Kirishima. Lo que básicamente significaba que a menos que deliberadamente hiciera planes para verse, no había casi riesgo de que se encontraran.

            -¡Qué coincidencia encontrarte aquí!

            -…Sí, lo mismo digo.

            -Me gustaría pensar que se trata del “destino”, pero en realidad he pasado por aquí después del trabajo con la esperanza de verte. Después de todo, mencionaste una vez que venías por aquí a menudo.

            -¿Eh…?- El hecho de que hubiera dicho que se “había pasado por allí” específicamente, significa una cosa: que él ya había estado allí antes. Parecía que Iokawa había estado yendo esperando encontrarse con Yokozawa. La “persistencia” podría haber sonado como una gran virtud, pero los labios de Yokozawa se apretaron ante el abrumador entusiasmo de Iokawa. Agradecía a su buena estrella que rara vez tuviera que verse en una posición donde tenía que interactuar con alguien que nunca fuera a responderle lo que quería. Y aunque entendía bastante bien que la confesión de antes no había sido una broma ni algo que tomarse a la ligera, no era algo por lo que tuviera que sentirse tan emocionado.

            -Quiero decir que me alegro de verte.

            -Ah…bueno, tengo una reunión ahora mismo, así que si me disculpas…- Lo interrumpió, teniendo la sensación de que Iokawa quería continuar con aquella conversación, pero pareció aceptarlo bastante bien.

            -¿Te gustaría que cenáramos juntos cuando acabes entonces? O un té también estaría bien.  Teniendo en cuenta la hora, supongo que te irías a casa después de esto, ¿cierto? ¿O tienes algunos asuntos más que atender?

            -Bueno… no, estoy libre, pero…- Había salido de la oficina con la idea de irse directamente a casa después de terminar allí, así que su programación por ese día había terminado. Después de soltar la verdad se dio cuenta de que tan solo tendría que haber dicho que tenía otro compromiso.

            -Entonces esperaré a que termines.   

            -Pero, no… quiero decir, no sé cuánto tardaré…

            -No pasa nada. Esperaré lo que haga falta.

            -…- Y justo entonces se dio cuenta de que aquella amable sonrisa podía resultar un peligro. Si se hubiera dirigido a Yokozawa con una actitud fuerte y demandante, le habría respondido de la misma manera. Pero era difícil rechazar a alguien que sonreía tan amablemente.

            Poniéndose nervioso ya que casi era la hora de su reunión, Yokozawa intentaba encontrar una forma de rechazarlo, pero entonces se dio cuenta… de que quizá aquella era la oportunidad perfecta para dejar las cosas claras. Cuanto más tiempo dejara pasar, más difícil se volvería la situación. Así que quería encargarse de ello cuanto antes.

           -…Está bien entonces. Tomaré un té contigo.- Dijo a regañadientes aceptando la invitación.




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            -¡Acepte mis más sinceras disculpas! ¡Definitivamente deberíamos haberle avisado antes…!- El asistente del gerente le estaba pidiendo perdón mientras que hacía un profunda reverencia. Por lo visto, el gerente con el que supuestamente Yokozawa tenía programada la reunión había tenido que marcharse por algún asunto urgente y no estaba disponible en ese momento. Parecía que habían intentado llamar a la oficina y Henmi había cogido el mensaje y había llamado a Yokozawa, pero no se había dado cuenta y había acabado yendo a la tienda de todas formas.

            -No pasa nada. Ha sido mi culpa por no haberlo confirmado. ¿Deberíamos dejar esta reunión para la próxima semana? Decidiremos los detalles de la fecha en otro momento.

            -Por supuesto, ¡muchas gracias! Realmente lamento que haya tenido que venir hasta aquí por nada.- El asistente del gerente agachó su cabeza otra vez mientras Yokozawa dejaba la planta de manga.

            Al salir del edificio, se fijó en que aún había algo de luz fuera y pensó en que debía haber invitado a Kirishima a salir. Su charla con Iokawa no debería llevarle mucho tiempo, así que podía llamarlo al acabar.

            Había estado evitando a Kirishima en los últimos días, en parte porque había estado hasta el cuello de trabajo, pero también porque aún no había decidido cómo sería la mejor manera de empezar con la conversación. Justo cuando empezaba a dejarse ir por sus pensamientos, su teléfono vibró, avisándole de que le estaban llamando. Tras echar un vistazo a la pantalla se dio cuenta de que era de la oficina.

            -Sí, soy Yokozawa.

            -¡Ah, soy Henmi! ¡Siento haberlo llamado tantas veces! Ummm, de hecho… sobre Marimo-san…

            -Acabo de irme de allí. Parece que al gerente le había surgido algo.

            -¡Oh no! Creo que he llegado demasiado tarde…

            -No te preocupes. Es mi culpa  por no darme cuenta de que me estabas llamando.- Probablemente había recibido la llamada mientras había estado hablando con Iokawa. Aquella había sido una sincronización terrible. –Estaba pensando en irme directamente a casa, a no ser que necesites que vuelva a la oficina.- Se había asegurado de dejar todo listo antes de irse, pero siempre podían surgir imprevistos.

            -Creo que ya no es necesario que vuelva. Hay algunas cosas que necesitan su confirmación, pero pueden esperar hasta el lunes.

            -Entonces te dejo el resto a ti. Si necesitas algo mándame un mensaje.

            -¡Entendido! ¡Bueno, nos vemos!

            La voz animada de Henmi solía conseguir que los problemas que atormentaban a Yokozawa se vieran ridículos. El chico podía ser un poco desastrozo algunas veces, pero envidiaba su actitud alegre y en muchas ocasiones se había visto en deuda con su subordinado.

            -…Supongo que es hora de irse…- Tras guardar el móvil, se dirigió a la cafetería donde Iokawa le estaría esperando, una cadena de tiendas con un ventanal que daba a una calle muy transitada. Miró al interior y tras localizar a Iokawa sentado en la barra en frente de la ventana, entró al lugar. El ambiente era bullicioso, parecía estar bastante lleno y los clientes estaban en fila para hacer su pedido.

            En verdad aquel no habría sido el tipo de sitio que Yokowaza hubiera elegido para una conversación. Si iban a hablar sería mejor que cambiaran de lugar, pero dado que ya estaba allí, no podía simplemente irse sin haber pedido algo. Así que se puso a la cola para pedir una taza de café antes de acercarse a Iokawa.

            -Perdón por la espera.

            -¿Eh? En realidad no has tardado nada.- Iokawa parecía estar inmerso en un libro, claramente esperando que Yokozawa fuera a tardar mucho más.

            -La persona que la que supuestamente había quedado tuvo un asunto urgente que atender, así que hemos pospuesto la reunión.

            -Ya veo. Parece que saliste para nada entonces. Aunque al menos ha sido un golpe de suerte para .

            Yokozawa decidió no responder al comentario, en cambio, se acercó el café silenciosamente a los labios. 

               “…” Ahora la pregunta era cómo empezar. Aunque ya sabía la respuesta que tenía que darle y no tenía caso dar más vueltas a aquel asunto, la actitud de Iokawa días antes había sugerido que él no iba a rendirse. Había resultado ser una persona bastante determinada. Yokozawa en un principio lo había tomado como alguien más bien simple, pero aquello por lo visto solo se había tratado de una máscara. Si no hubiera sido así, no entendía cómo había sido capaz de descubrir la relación entre Kirishima y él.

            -¿Has leído algún buen libro últimamente?

            -¿Eh?

            -Mis autores favoritos son muy lentos en sus publicaciones, así que puede pasar una eternidad antes de que saquen algo nuevo. Casi he terminado este libro, pensé que podía comprar algo volviendo a casa.

            Algo descolocado por esa pregunta que no parecía venir a cuento, Yokozawa intentó pensar en algún libro que hubiera leído recientemente.- Está Usami-sensei… aunque supongo que ya habrás leído todo de él. ¿Qué te parece Sumi-sensei? Publicó una novela histórica muy interesante mientras estaba en Onodera Shuppan.- Tenía algunos autores nuevos favoritos, pero tendía siempre a recomendar a los famosos. La razón por la que sus trabajos se vendieran tan bien dejaba claro que su escritura atraía a las masas.

            -Entiendo… una novela histórica, eh… no son mis predilectas, así que suelo evitar ese tipo de historias, ¡pero supongo que debería darle una oportunidad! No puedo equivocarme si sigo una recomendación tuya después de todo.

            Iokawa no parecía querer acabar con aquella conversación superflua y por lo tanto no le daba ocasión a Yokozawa de dar su “respuesta”. -…Iokawa-san, creo que este no es el tema de conversación que querías tener cuando me invitaste.

            -…Tienes razón. Discúlpame. Me he dejado llevar un poco por la oportunidad de tomar un té contigo.- Admitió mientras una sonrisa irónica aparecía en sus labios.

            Yokozawa habría preferido que tuvieran esa conversación en otra parte, pero tras pensar que sería mejor acabar con ello cuanto antes, decidió empezar a hablar. La cafetería seguía teniendo un ambiente bullicioso, pero nadie parecía estar prestándoles atención.-…Sobre el otro día…

            -Puedes pensarlo más tiempo si quieres.- Lo interrumpió Iokawa, intentando desesperadamente evitar que Yokozawa dijera lo que quería decir.

            -No, ya he tomado una decisión.

            -¿En serio? ¿Entonces?

            -…- Sintió como el aire se atascaba en su garganta al tener la mirada fija de Iokawa sobre sí, intentando ver a través de sus ojos, como si estuviera buscando cada problema y preocupación que Yokozawa había tenido aquellos días.

            No había mentido. Él ya sabía cómo iba a responder a Iokawa, no necesitaba tiempo para pensarlo. De lo que no estaba tan seguro… era de su posición. Sus sentimientos más profundos y sus pensamientos en su mente parecían negarse a ponerse de acuerdo. Iokawa podía intentar tomar ventaja de ello para poner nervioso a Yokozawa.

            -¿…Estás seguro de que no te gustaría intentarlo? ¿Al menos una vez?

            -¿Eh?

            -Por supuesto puedes arrepentirte después. Estoy seguro de que hay mucho sobre mí que podrías encontrar inaceptable. Pero, por esa misma razón, me gustaría al menos tener una oportunidad. Veamos… ¿por qué no empezamos solo como amigos?- Iokawa había empezado a acercarse a él con la actitud propia de un encargado de ventas.

            -Lo siento, pero no puedo hacer eso. No creo que debamos vernos a solas como ahora nunca más.

            -¿Entonces ni si quiera podemos empezar como amigos?

            -No quiero darte falsas esperanzas.

            Pero incluso aquel corte fue respondido con una sonrisa por parte de Iokawa. 
-Realmente me encanta esa parte tuya tan seria, lo sabes.

            -…- Le sorprendió recordar que Kirishima había dicho algo parecido en una ocasión. No era que no estuviera feliz por que los aspectos de su personalidad que creía que eran defectos fueran halagados, pero aquello no haría que sus sentimientos cambiaran.

            Pensándolo bien, probablemente nunca se habría enamorado de Kirishima si él no hubiera sido quien diera el primer paso en todo aquello, pero no se había enamorado solo porque él le prestara atención. Yokozawa lo amaba porque él mismo también se había sentido atraído por él.

            El corazón humano podía ser simple y complejo a la vez: la naturaleza humana estaba llena de incoherencias, y realmente nunca había tenido que enfrentar sus emociones hasta que conociera a Kirishima. Había fabricado una armadura cubierta de irritación para evitar que otros pudieran ver los sentimientos que escondía en el fondo de su corazón. Pero no lo haría nunca más. 
  
            -No tiene que ser ahora mismo. Puedo esperar todo lo que haga falta.

            -No, independientemente de cuánto tiempo esperaras, nunca podría corresponderte.- Iokawa parecía que no iba a rendirse, y Yokozawa ya no sabía qué más hacer. “Yo esperaré” parecían palabras inocentes a primera vista, pero en realidad solo quería decir que estaría esperando por que él y Kirishima rompieran. En ese sentido, no parecía una frase tan agradable.

            -¿Eso significa que ya has tomado una decisión sobre tu “futuro”?

            -¡!- Su mirada titubeó cuando Iokawa pronunció la palabra “futuro”. Así que que se había dado cuenta de que todavía había dudas en el corazón de Yokozawa después de todo…

            -No me importaría ser tu “seguro”. Solo permíteme seguir en alguna esquina de tus pensamientos, es todo lo que pido.- La mano que había tenido descansando sobre la barra de repente la puso sobre la de Yokozawa.

            Pero justo cuando estaba reprimiendo un escalofrío, una mano lo agarró por el hombro y lo hizo alejarse de Iokawa.

            -¡¿…?!- Yokozawa se había quedado estupefacto, totalmente perplejo por lo que acababa de pasar. Y cuando se giró para ver a la persona que lo había apartado… se encontró con Kirishima, quien tenía una expresión fría.

            -…Creo que te dije claramente que hablaras conmigo primero si querías volver a conversar con él.- Su tono sonaba indiferente y calmado, pero su mirada era seria, no se permitían bromas en ese momento.






            Pero a pesar de que Kirishima irradiara un aura que habría hecho que hasta Yokozawa se quedara sin habla, Iokawa respondió tranquilamente: -¿Estás seguro de que puedes decir algo como eso?

            -Lo estoy. Dado que él es mío.

            -¡…!- El rostro de Yokozawa empezó a ponerse rojo antes de que Iokawa pudiera responder. El comentario de Kirishima no había venido para nada a cuento, y no le había dado tiempo siquiera a calmarse. Ruborizándose y quedándose de piedra ante aquella declaración, se dio cuenta entonces de que aquella no era el tipo de conversación que debía tenerse en un lugar público, teniendo en cuenta que aquello era una cafetería y que su pareja era un compañero de trabajo. No podría vivir sabiendo que alguien que conociera los hubiera podido escuchar.

            Kirishima ignoró el ataque de pánico silencioso de Yokozawa, pero al menos todo aquello no había pasado de las palabras. Tomó la mano de Yokozawa y tiró de él hacia la salida de la tienda, probablemente dos hombres adultos no debían estar haciendo algo tan extravagante como aquello.

            -¡O…oye, fíjate en donde estamos!- Siseó. ¿¡En qué demonios estaba pensando para hacer aquello en público!?

            Kirishima ignoró sus palabras. –Cállate. Me temo que no soy un tipo tan amable como para sentarme y ver cómo un imbésil intenta robarme lo que es mío.

            Ahora se daba cuenta de que cuando Kirishima lo había sacado de la cafetería, se había dirigido lejos de la estación. -¿A dónde demonios vamos?- Su respuesta llegó cuando entraron en un parking subterráneo y Kirishima usó la llave con control remoto para abrir el coche, urgiendo a Yokozawa para que entrara.

            Sin ninguna razón para negarse, se sentó en el lado del copiloto sin quejarse. No era una buena idea desobedecer a Kirishima cuando estaba de ese mal humor. -¿…Por qué tienes el coche aquí?

            -Porque fui en coche a la oficina.

            Su respuesta infantil le hizo sentir una oleada de irritación. –Te estoy preguntando por qué hiciste eso.

            -Porque tenía que recoger algo de camino a casa.- Debía de ser algo muy pesado para que no pudiera llevarlo en la mano. Aquella no era la respuesta exacta que estaba buscando, pero tenía cosas más importantes de las que preocuparse en ese momento.

            -¿Qué demonios estabas haciendo aquí de todas formas?- Teniendo en cuenta que se había mostrado en el momento justo le hacía  pensar que Kirishima había estado vigilándolos.

            -Me enteré de donde estabas por Henmi y vine a buscarte. Te vi desde el coche y aparqué lo más rápido que pude. Por el amor de Dios, ¿cuántas veces tengo que decírtelo? ¡Tu armadura está llena de agujeros, así que ten cuidado! ¡No dejes que ese tipo te coja la mano!

            -Lo… lo siento…-No tenía nada que decir al respecto, así que tan solo se disculpó sin protestar. Recordando lo que había pasado hacía un momento, se dio cuenta de que Kirishima respiraba pesadamente cuando se encontró con él, lo que quería decir que había corrido todo el camino desde el parking hasta la cafetería. Aquel pensamiento le hizo sentirse más avergonzado que incómodo.

            -Tu sinceridad es algo digno de aplaudir, ¿pero no crees que haces más mal que bien dándole falsas esperanzas?

            -Eso…- …probablemente sea cierto. Quizá tan solo quería sentirse menos culpable por no ser capaz de corresponder los sentimientos de Iokawa con una buena demostración de sinceridad. Después de todo, él sabía cuánto dolía ser rechazado. Y esa era precisamente la razón por la que había sido incapaz de dejar las cosas claras desde un primer momento.  Si lo había hecho o no por el bien de la otra parte, era otra historia.

            El mero hecho de esperar era de por sí bastante malo, pero era casi igual de difícil para la persona que estaba haciendo esperar. Iokawa podía haber dicho que no le importaba esperar… ¿pero significaba aquello que estaba dispuesto a superar todo el dolor y sufrimiento que ello conllevaría?

            Lo que había intentado hacer habría acabado siendo tan solo una medida provisional.

            -Y hay otra cosa que quiero preguntarte; me estás ocultando algo más, ¿cierto?

            -¡…!- Yokozawa se quedó sin habla ante la aguda observación de Kirishima, y un sudor frío empezó a recorrerle las manos.

            -…Pasó algo, ¿verdad? En el ascensor. Has estado actuado extraño desde ese día…

            Parecía que no había tenido mucho éxito al intentar ocultarlo, y apretando sus dientes ante la realidad de que no tenía más opción que  contarlo, empezó a hablar con una excusa. –Oh, bueno eso fue… quiero decir, en realidad fue más bien un accidente, me pilló desprevenido…

            -No te vayas por las ramas, suéltalo de una vez.

            Había esperado poder explicar que no había podido hacer nada, pero no parecía que fuera a tener la oportunidad. –Él… me besó.

            Tan solo eran tres palabras, pero ello no evitó que se sintiera insoportablemente avergonzado al admitirlo.

            Los ojos de Kirishima se abrieron de sobremanera ante la confesión de Yokozawa. 

            –¿¡Él qué!? ¿¡En qué demonios estabas pensando!?

            -¡No pude evitarlo! ¡No tuve tiempo de esquivar algo que llegó sin previo aviso!

            -¡A esto me refiero con que tu armadura está llena de agujeros! ¡Idiota! ¿¡Por qué demonios vas y te tomas un con alguien que te forzó a besarlo!? ¿¡Cómo de “amable” puedes llegar a ser!?

            -…- Al ponerlo de aquella forma… Yokozawa realmente no tenía nada que decir para defenderse. Él probablemente había estado esperando la oportunidad para aprovecharse del momento.

            -…Espera, puede ser… ¿que realmente… estuvieras pensándotelo?

            -¿Eh?

            -Bueno, has estado algo ausente últimamente. Así que me preguntaba si quizá… tú realmente podrías estar pensado… que le prefieres a él antes que a mí…

            -Pero qué… ¡Imposible! ¡¿De dónde demonios has sacado una idea tan ridícula como esa?!- Ahora era el turno de Yokozawa de quedarse estupefacto, consternado al darse cuenta de que la razón por la que Kirishima había estado tan molesto últimamente era porque había estado pensando en cosas como aquella.

            Kirishima se defendió ante el shock de Yokozawa por su equivocada preocupación. 

            –Bueno, ¡a veces puedes ser fácil de convencer! Además, él es más cercano a tu edad, y no tiene un hijo. Y parece que tienen un montón en común, solo pensé… ya sabes, que quizá

            -¿Y qué si tenemos cosas en común de las que hablar? Y lo que  es más, ¿realmente crees que me preocupo de con quién hablo o dejo de hablar de trabajo?

            -Entonces, ¿por qué diablos has estado tan preocupado estos días?

            -…Eso…- Abrió su boca para responder, pero entonces titubeó, intentando encontrar la mejor respuesta. ¿Cómo podía expresar sus argumentos de manera que Kirishima entendiera sus preocupaciones? Tras considerarlo un poco más, con cuidado empezó: –Estaba pensando…sobre el  “futuro”…

            Aquella podía ser la mejor ocasión para poder explicar y para poder tratar lo que había estado pensando por  completo. Incluso si el resultado final era el mismo, al menos si llegaban a una conclusión juntos, podría ser capaz de alejarse sin arrepentimientos.

            -¿El…futuro?- La expresión amarga que adoptó Kirishima debía deberse al tono grave en las palabras de Yokozawa.

            -El “presente” es… realmente perfecto ahora mismo; caray, soy tan feliz, es como un lujo al que no debería tener acceso. Pero… no podrá ser así para siempre… ¿cierto?- Era un poco vergonzoso poner sus sentimientos en palabras tan francas, pero si vacilaba ahora, probablemente no podría ser capaz de expresarse apropiadamente.

            -…No entiendo lo que estás diciendo.

            -Lo que estoy diciendo… es que, ¿no crees que se va a empezar a poner difícil… estar juntos así? En el futuro me refiero.

            -No me refería a que no entendiera lo que significaban tus palabras. Me refiero que no entiendo por qué estás diciendo esto. ¿Acaso quieres romper?

            Yokozawa sintió un golpe el pecho ante la palabra romper, y un escalofrío le recorrió todo el cuerpo. Cuando volvió a hablar para explicarse, su voz temblaba. –Por supuesto que yo no… quiero romper.  Pero Hiyo está creciendo, y empezará a darse cuenta de las cosas. No puedo estar pasándome por tu casa como lo hago ahora para siempre.

            -…Espera, ¿¡eso es por lo que has estado tan preocupado!?- E instantáneamente la tensión creada por la confesión de Yokozawa fue disipada.

            Yokozawa sintió una oleada de irritación ante su reacción relajada. ¡Acababa de sincerarse totalmente! -¡Joder, estoy hablando en serio!- Parecía como si sus preocupaciones acabaran de ser totalmente despreciadas sin ningún tipo de cuidado, y su voz elevó el tono, pero se calló cuando Kirishima se salió del arcén y paró el motor. -¿Qué, qué estás…?

            -¿Eres idiota?

            -¡¿Qué…?!- Un dedo apareció en medio de su cara callando cualquier objeción.

            -Solo para dejarlo claro. Estoy jodidamente indignado en este momento. ¡No solo me has insultado a , sino también a Hiyori!

            -¡…!- Tragó saliva sintiéndose culpable ante la penetrante mirada de Kirishima fija en él; ¿así era como debía sentirse una presa cuando el depredador la tenía en su mira?

            -Pienso decírselo todo a Hiyori en algún momento. No ahora por supuesto, pero sí algún día. ¿No te lo he dicho ya? No estoy criando a una hija con prejuicios. Y además, ¿de veras crees que tendrá problemas con estas cosas? Estoy bastante seguro de es demasiado buena para ello.- Kirishima le dio aquel sermón con voz suave.

            -¡Aun así… hay otra gente de la que preocuparse! Si sigo yendo por tu casa como hasta ahora, puede que empiecen a surgir rumores. ¡No soportaría que la gente empezara a hablar mierda sobre ti o Hiyo!- Aun si no tenía que preocuparse por Hiyori, aún tenían la preocupación del ojo público sobre sí. Si algo llegara a pasar o si empezaban a recibir miradas groseras… El mero hecho de pensarlo aterrorizaba a Yokozawa.

            -…Te agradezco que te preocupes por nosotros. Pero, por qué estar siempre pensando en que sucederá lo peor. Intentar solucionar los problemas antes de que sucedan no es algo malo, pero si te obsesionas al respecto tan solo harás que todo salga mal.

            -¡No puedo evitarlo! ¡Esta es la primera vez en toda mi vida que tengo algo tan importante para mí!- Se sorprendió ante las palabras que salían de sus propios labios. Él veía a Kirishima como algo preciado para él; ellos eran las primeras personas que había conocido que quería proteger con tanto ímpetu, a pesar de que en el pasado había sido alguien más bien frío. Y si al dejar de tener contacto con ellos evitaba herirlos, entonces se marcharía sin pensarlo. Esa era la razón por la que había concluido que sería lo mejor acabar con todo aquello.

            -…Realmente eres un idiota.- El tono de Kirishima al hablar fue amable, y a pesar de que se trataba de un insulto, llevaba consigo un matiz cariñoso.

            -…Cállate. No es como si no lo supiera ya.

            -Admito que no es imposible que lo que te asusta suceda, y por supuesto, puede haber gente que querrá cotillear al respecto. Pero, también habrá un montón de personas que estarán de nuestra parte, sabes. ¿Por qué crees sino que intento siempre ser tan amable con mis vecinos?

            -¿Eh?- Yokozawa se quedó confundido al ver como el tema cambiaba al complejo de apartamentos de repente.

            La expresión de Kirishima se hizo aún más seria. –Intenta ser un poco más amistoso con las amas de casa, ¿podrías? Nunca subestimes el poder de las madres que se quedan en el hogar.- Instó a un todavía confundido Yokozawa.

            -Uh… ¿vale…?

            -Los chismes no hacen que la gente consiga buenos amigos, así que crear un círculo de confianza debería ayudarnos en el futuro.- Parecía que Kirishima también había estado pensando bastante en aquel asunto, por lo que Yokozawa se sintió aún más idiota por haber estado preocupándose solo. –Por el amor de Dios. Eres realmente genial en la oficina, pero cuando se trata de tu vida privada eres tan solo un gato asustado. Está bien, esta es tu oportunidad. Cuéntamelo todo. ¿Hay algo más preocupándote?

            El pecho de Yokozawa se estremeció ante la amable mirada de Kirishima fija en él, como si estuviera cuidándolo, protegiéndolo. Reprimió las emociones que rogaban por salir, y finalmente expresó la preocupación que le había estado atormentando tanto tiempo.

            -¿…Estás seguro… de que me quieres a ?

            -¿…Hace falta preguntarlo? ¿Después de todo este tiempo? Aunque…sí, creo que lo entiendo. El tipo de cosas sobre las que sientes que aún no estás seguro después de tanto tiempo… son las que causan más dolor, ¿eh?- Reflexionó Kirishima, dándose cuenta de que realmente no tenía forma de hacerle entender, puso una sonrisa amarga. El amor era precisamente lo que había causado que esas preocupaciones surgieran. Y probablemente no podrían ignorarlas más. -…Tú eres la persona con quien quiero pasar el resto de mi vida. Tenías que ser tú.

            Sus palabras, dichas como si fueran una realidad, se colaron suave y lentamente en el corazón de Yokozawa, como gotas de lluvia mojando la tierra reseca. Aquellas debían ser las palabras que tan desesperadamente había estado esperando. 

            Ellos tendrían que enfrentarse a muchos más obstáculos en el futuro, pero no lo harían solos. Podrían preocuparse de esas cosas juntos. Y aquello los llevaría a la mejor conclusión.

            -No tengo la más mínima intención de dejarte ir. No hay otro hombre que pudiera hacerte feliz. Así que tan solo acéptalo de una vez.

            -… ¿Seguro que no estás siendo un poco creído?- Respondió Yokozawa ante la brillante sonrisa de Kirishima. Aunque tenía algo de razón; estaba bastante seguro de que el único hombre que podía lidiar con su irritante personalidad era él.

            -Bueno, ¿y qué hay de ti? Espero que no estés pensando en dejarme ser el único que se confiese hoy.- En su mirada estaba apareciendo el usual destello burlón. Ahora, aunque Yokozawa entendía que los intentos de molestarle por parte de Kirishima eran simplemente una forma de mostrarle cuanto le importaba, y a pesar de encontrar aquellas burlas bastante irritantes a primera vista, nunca podría decir que odiara aquello del todo.

            -…Estoy bastante seguro de que tampoco podría vivir sin ti.

            -¿Podrías volver a decirlo?

            Y ante la réplica de Kirishima que le recordaba al regateo de un mercado, Yokozawa sintió la urgente necesidad de burlarse de él por una vez.

            -Te quiero.

            -¿…Qué acabas de decir?

            -Ya me has oído.

            -Es…espera. Voy a grabarlo esta vez, ¡dilo una vez más!- Sus dedos temblaban mientras sacaba su teléfono móvil, haciendo pensar a Yokozawa que aquella podría ser la primera vez que veía a Kirishima tan descolocado. ¿Era siempre así de divertido molestar a un hombre que normalmente derrochaba confianza y serenidad?

            Una risa aguda brotó espontáneamente de su garganta. –Sí, como si fueras a pillarme diciendo algo así una segunda vez.- Después de todo, no era algo que realmente pudiera repetir. Ya lo había pasado bastante mal diciéndolo la primera vez.

            -¡Eso es… como engañarme! Decirlo de repente cuando ni siquiera me lo esperaba…- Normalmente el que solía perder en ese tipo de conversaciones, Yokozawa, estaba saboreando el raro sabor de la victoria al ver lo increíblemente frustrado que estaba Kirishima por la situación. Probablemente se arrepentiría más tarde, pero ya se preocuparía de ello entonces.

            -Oye, tú no eres el único con derecho a soltar mierdas a los demás cuando no se lo esperan.- Se jactó Yokozawa poniendo una mirada presumida de autosatisfacción.










            Continuará… 


PD: Kana aquí, solo decir que no me aguanto las ganas de compartir con ustedes la emoción que me causa este capítulo, creo, personalmente, que es el mejor capítulo de todo el volumen, y me atrevería a decir, que también es el mejor de toda la novela, sinceramente, casi me he puesto a llorar mientras lo corregía xD, eso, espero lo hayan disfrutado =)


21 comentarios:

  1. OHPORDIOS.
    Necesito decirlo, estoy gritando como tonta en este momento, toda emocionada y con el corazón latiéndome a mil por hora.
    ¡Esto es hermoso! ¡Demasiado hermoso! ¡Lo más hermoso! Creo que lloraré de felicidad -muere-
    ¡AMOOOOOOOR!

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  2. Awwww!!! Hermoso cap igual llore de emoción hay no no nooooo fue tal mi emoción que hasta tuve que dejar de leer para tranquilizarme MUCHISISIMAS GRACIAS esta genial :D son las mejores

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  3. *O*!!! yoozawa diciendole te quierooooooo!!!!!vkjvfhdbnvbj kirishimaaaaaa deberias haberlo grabadooooo me encanto gracias!!!

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  4. Bajdhbddh ♥♥♥♥♥
    Grax por la traduccion ula ame y concuerdo, the best capitulo

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  5. awwww me encanto <3 tienes razon es el mejor capituloo de la novela <3 :3

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  6. ahhh!! que capitulo!!! el mejor!! definitivamente el mejor!!!... me vieron como loco en el trabajo cuando grite de emocion jajaja XD

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  7. HAAAA...... POR FIN YOKOZAWA LE DIJO * TE QUIERO* o////o..... QUE LINDO CAPITULO.... ( lagrimas ) ARIGATO!!!

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    1. De echo en el vol 3 -que por alguna razón no está entero en esta página- le dice 'te amo' v: Algo tarde llegué (?).

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  8. Definitivamente me encanto este capitulo, ambos taaan lindos, los amo, gracias por traducirlo PD. El mejor capitulo <3

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  9. si que fue un lindo capitulo, además de tierno :)

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  10. definitivamente el mejor capitulo... que lindo

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  11. el mejor capitulo ! de todas maneras ! gracias por compartir esto <3
    me siento como una niña emocionada, riendo como una idiota XD
    estoy en una nube de felicidad * ho ho ho -w-

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  12. Me atrevo a decir que en todas las veces que he leído algo, cuando el personaje dice ´´oh qué es ésto, siento los latidos de mi corazón´´ siempre pensé que eso era imposible, y mientras seguía leyendo pensaba que me gustaría que yokozawa fuera mas decidido, me encuentro con esta escena en que él dice esas palabras, enserio me emocioné y sentí como mi pecho, ay no sé como describir la sensación, pero kajhdkajhdhijhdsifh luego, me EN.CAN.Tó, fue genial!

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  13. Maravilloso. Uno de los mejores capítulos hasta el momento. Hubiese sido genial una imagen de ellos dos en el momento de las confesiones, con la cara descolocada de Kirishima y la mirada presumida de Yokozawa.
    Muchas gracias por traducir y compartir esta increíble novela!

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  14. me encantooooooo *-* este capitulo es uno de los mejores yokosawa es tan adorable u kirishima me encanta sus celos ameee esta novelaa ojala isieran un manga completo de la novela muchas gracias por traducir <3

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  15. Yisus crais!!!!!!!!! Esta jodidamente hermoso *----* que yoko y kirishima se entiendan de esta manera! Que se declaren de manera mas directa waaaaaaa mori. . . .
    De la emoción!!! Muchisimas gracias por la novel!

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  16. ME MUERO DIOS <3 JURO QUE CASI LLORO OH DIOS MI KOKORO NO PUEDO MAS <3 <3 -Se desmaya desmayadamente-

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  17. ¡ESTOY LLORANDO! ¡MUCHAS GRACIAS POR TRADUCIRLO! ¡¡ES TAN JODIDAMENTE HERMOSO!! QWQ

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  18. Kyaaaaaaaaaaaaa toy chillandode la emoción (mi corazon va a dejar de latir) ������������ -muere de amor-

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  19. Kyaaaa OMG Me encnato el cap, sin duda es el mejor cap de toda la Novela, en verdad lo AME <3 al principio de la novela predije que apareceria una Bitch, junto a los celos, y no me equivoque del todo XD, muchas gracias por las traducciones sin dudas son las mejores, mil gracias :D

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  20. Me llegó a doler el pecho con este capítulo...

    *El “presente” es… realmente perfecto ahora mismo; caray, soy tan feliz, es como un lujo al que no debería tener acceso*

    ...suficiente lectura por hoy, necesito digerir este capítulo.

    Realmente gracias por la traducción y la dedicación, es genial que puedas compartir esto con nosotr@s


    <3 Arigato ^.^

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